LA ESPELUZNANTE HISTORIA REAL DE LA DOCUSERIE DE NETFLIX ‘BAILAR PARA EL DIABLO: LA SECTA DE 7M EN TIKTOK’

La nueva docuserie en tres partes de Netflix, Bailar para el diablo: La secta de 7M en TikTok, llegó al servicio de streaming a principios de esta semana y los espectadores están conmocionados. La serie alega que existe un ambiente “de culto” dentro de 7M Films, una empresa de gestión que trabaja con bailarines de TikTok.

El fascinante documental sigue al dúo conocido como las hermanas Wilking, un par de hermanas bailarinas que dirigían un popular canal de TikTok. Miranda y Melanie Wilking estaban muy unidas, y su éxito arrollador en Internet involucró no solo millones de seguidores, sino también una serie de lucrativas colaboraciones con marcas.

Eso fue antes de abril de 2019, hasta que Miranda recibió un mensaje de otro bailarín llamado James “BDash” Derrick. La pareja colaboró en un video de baile y luego inició una relación romántica. El videógrafo de James, Isaiah Shinn, introdujo a la pareja en un grupo religioso, conocido como la Iglesia Shekinah, que el padre de Isaiah, Robert Shinn, había fundado décadas antes.

Durante la primera parte de la pandemia de 2020, la pareja pasó un tiempo con la familia Wilking en Michigan, pero cuando Miranda regresó a Los Ángeles, su hermana empezó a notar que se estaba volviendo evitativa y distante. En enero de 2021, Miranda decidió no asistir al funeral de su abuelo porque necesitaba permiso de “alguien más cercano a Dios” para volar a casa. Ese mismo año, James y ella se comprometieron y se casaron sin que la familia de ella asistiera. Ahora se hace llamar Miranda Derrick.

En 2022, la unida familia de Miranda empezaba a preocuparse de que la Iglesia Shekinah funcionara más como una secta. En febrero de 2022, Melanie y sus padres, Kelly y Dean, hicieron públicos esos temores por primera vez en un comunicado de 40 minutos en Instagram Live en el que expresaron que esperaban ponerse en contacto con Miranda.

Después de que el llamado de su familia se hiciera viral, Miranda Derrick replicó en una declaración a The Cut: “No me están reteniendo contra mi voluntad y nunca he sido una rehén. Voy a la iglesia y tengo fe en Dios. Si algún día deseo seguir mi fe en otro lugar, lo haré y me siento completamente libre de hacerlo. En cuanto a mi carrera, mi paso por 7M Films ha sido uno de los años más emocionantes y si algún día deseo asociarme con otra empresa de gestión o crear mi propia compañía, lo haré. Nadie me obliga a hacer nada”.

En Bailando para el diablo, el documentalista Derek Doneen indaga en las historias de las Wilking y rastrea la historia de la Iglesia Shekinah y sus vínculos con 7M Films. Desde que Robert Shinn la fundó en la década de 1990, la iglesia animaba a sus miembros a romper el contacto con sus familiares y a entregarles gran parte de su dinero.

Derek declaró en el evento Tudum de Netflix que “el tipo de manipulación y control de Robert es típico de muchos otros líderes de sectas”. Encontró historias anteriores paralelas a lo ocurrido a la familia Wilkings, incluidas las hermanas Lee, que se unieron a la iglesia en 2001. “Melanie y Priscylla [Lee] representan a la generación anterior”, explica Doneen. “Estuvieron en Shekinah durante décadas, y percibimos el dolor que sufrieron intentando volver a estar juntas y reconstruir su relación”.

Según varios exbailarines de 7M, Robert reformó su iglesia para reclutar en específico bailarines famosos en TikTok, aprovechándose de su vulnerabilidad como aspirantes a artistas que se habían mudado a Los Ángeles para perseguir sus sueños. Alegaron que acabaron entregando a Robert la mayor parte de sus ingresos mediante diezmos y cuotas, que les obligaban a asistir a largas sesiones nocturnas de estudio de la Biblia y que les animaron a cortar el contacto con sus amigos y familiares. También debían firmar acuerdos de confidencialidad.

En los últimos años, Robert se ha puesto a la defensiva. En 2022, presentó una demanda por difamación y calumnia comercial contra varios antiguos miembros de la iglesia, incluidas las hermanas Lee, alegando que habían hecho “declaraciones falsas” sobre que su organización era una secta. Al año siguiente, un grupo de antiguos bailarines del 7M se unió a una querella junto con antiguos miembros de la iglesia contra Robert, donde lo acusaron a él y a sus socios de fraude, trabajos forzados y trata de personas. No se han presentado cargos penales, pero se espera que el caso vaya a juicio en julio del año que viene.

The Independent se puso en contacto con 7M en busca de comentarios.

Hoy en día, Miranda regresó a estar en contacto con su familia, aunque los familiares sostienen que les pidió que no le pregunten por 7M ni por la iglesia Shekinah. No obstante, siguen bailando. En abril, Miranda publicó un video en Instagram en el que se veía a las hermanas Wilking reunidas y bailando con su madre.

El trío parece feliz, pero la tensión en las relaciones sigue presente. En los días previos al estreno de Bailando para el diablo, Miranda publicó dos fotografías suyas con un vestido de baile negro y la siguiente leyenda: “Me lo pasé muy bien en la boda de mi hermana”. En las fotos no aparece nadie más.

Bailando para el diablo: La secta de 7M en TikTok ya está disponible en Netflix.

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